
Hubo un día en el que las cosas cambiaban y tomaban rumbos inciertos, una época llena de improvistos y locuras sin sentido.
Ese camino nos toca a todos por la simple razón de ser adolecentes… unos mas que otros.
Llegue a los veintitantos con un niño de la mano y bebe en camino, el hombre al que amo caminando de mi mano por la playa. Un anillo en mi mano.
Con una familia nueva que vive al sur, apartada del mundo, y otra familia en Santiago donde las casa es pequeña pero lo acogedor es más grande que la fortuna de farcas…
¿quién no agradecería eso todo los días de la vida?
Perdí amigos y "amigos"
Perdí familia y "familia"
Perdí lo que yo creía era para siempre...
Perdí una vida que realmente quería, pero no merecía.
Gane la felicidad. Te gane a ti.
…Mañana la realidad.
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