jueves, 23 de febrero de 2012

02/23




Recordamos momentos buenos, recordamos momentos malos, nos alegramos y lloramos de alegría y también nos entristecemos y lloramos con amargura, pero cuando se cumple un año es como si el recuerdo fuera aún más fuerte… más reciente de lo que uno cree, tan reciente que se siente la felicidad en el estomago, esa liberación de adrenalina que te hace esbozar una sonrisa o se siente la tristeza automática, como si la herida aún estuviera abierta aunque solo esté en proceso de cicatrización.

Creo que el cumpleaños lo hizo todo aun más especial… Mentira, esa es una simple excusa, el día debió ser… o la carga emocional que vivía en ese momento, o las ansias de vivir ese momento… o quizás lo que lo extrañaba mucho ¡no se! lo único claro es hoy se cumple un año del comienzo de una de las etapas en donde tengo los recuerdos más lindos, mágicos, dolorosos, injustos, sufridos, chistosos, llorados, tiernos, irreemplazables, inolvidables y cruelmente la etapa más corta de mi vida.

Recordar no es malo, siempre te lleva a reflexión, solo que para mi termino en algo no muy bueno, lo importante es tener la conciencia y experiencia de que hubo tiempos diferentes y aprendizajes, sean buenos o malos, creo yo que es mejor no comparar ni vivir del pasado, pero si vivir recordando… sobre todo para mi que mi memoria es un asco.

Y aunque se que ya es parte del pasado Gracias por todo… Creo que aprendimos harto… a la buena, a la mala… y a la peor.